Negrita, como debe ser una gata de bruja
Como un peluche
Lunes, 09 de enero de 2006
Ahora mismo estamos sumergidos en los buenos propósitos de Año Nuevo. Ir al gimnasio, no comer esto ó lo otro, ser más cortes con el prójimo, terminar el trabajo en el plazo estipulado, dejar de fumar, etc. Mentiras, todo son mentiras para contentar nuestro subconsciente durante el periodo de tiempo exacto en el que tardamos de olvidarnos de esos buenos propósitos.
Si nos apuntamos al gimnasio sólos, en un mes estaremos tirando la toalla, y es que la bicicleta estática y las abdominales son más que aburridas, son durísimas y encima el resultado es a largo plazo. Si nos hemos propuesto comer mejor, pronto volvemos a los desayunos de bollería y los pinchos en lugar de comida decente, y nos ponemos morados en la cena por la ansiedad del día terminado. Los fumadores con eso de la ley antitabaco este año están más rebeldes que nunca, así que el intento de dejar el vicio queda en un mero comentario, desastrosamente finalizado con un pitillo en la boca, en medio de la puñetera calle mientras les cae el diluvio universal encima (eso si el jefe les deja salir a eliminar la ansiedad).
Seamos sinceros con nosotros mismos, olvidémonos de los buenos propósitos de Año Nuevo, son el invento de algún desalmado para que luego nuestra conciencia (otro invento, pero este religioso) nos machaque sin piedad por haber sucumbido. Lo mejor es empezar el año con alegría, sin pensar en los polvorones zampados, en los cigarrillos consumidos, ni en el colesterol en vena que te estás metiendo justo en este momento. ¿Qué más da si tú culo parece la plaza de España de tu ciudad? estamos en rebajas, sal y comprate un par de tallas más. ¿Qué importa cuántos cigarrillos fumes? tú calcula el dinero que tendrías a final de año si lo metieras en una hucha, y además piensa en que desaparecería esa horrible tos mañanera, y volverías a oler las cosas y a poder degustar la comida, que asco ¿verdad?
En fin que yo este año me he propuesto no proponerme nada, a ver que tal sal el balance a final de año... total, por probar no pierdo nada, excepto ahorrarme la insatisfacción de otros años por no cumplir ni un sólo propósito.
Por: Bruja del Norte | Sapos y Culebras | Comentarios (2) | Referencias (0)
Yo es que propósitos me hago casi cada semana lo menos un par... a veces, si son sencillos, sí los cumplo y otras, por lo menos, lo intento.
Supongo que es una fórmula tan buena como cualquier otra de plantearse una meta o una actividad que, de otra forma, no harías.
te lo impones y lo intentas, y si tienes fuerza de voluntad, hasta puede que consigas algo!!!
Por probar...
Lo de hacérselos cuando empieza el año es tan tonto como merendar uvas a las doce de la noche, pero forma parte de la tradición, supongo, ir pensando en sacarse el carné, dejar de fumar, ponerse a dieta y demás mientras ves como unos locos de los esquís pegan saltos imposibles sin, oh milagro, romperse la crisma.
de todo hay en la grapevine del señor.
besos, guapa!
fle | 10-01-2006 10:29:23
Imagino que ya es un acto reflejo lo de los propósitos de Año Nuevo, pero ¿porqué no hacerlos a mitad de año? más que nada por llevar la contraria al mundo mundial, que eso mola mogollón, osea jótía ;-P Ya me contarás como va el chupamiento de lechuga propuesto a principio de año, jijijijiji
Makats | 10-01-2006 12:13:58